Es mediodía, estamos en el mismo lugar donde llegó Agustina, estoy nervioso, tengo miedo los pronosticos no son para estar optimista pero si tranquilo. Isabel esta en el pabellón, veo que esta con mucho dolor, los médicos hacen su trabajo, miro el reloj 12:34, veo su cabecita, y luego su cuerpo, es Laura, miro su cara sus facciones, el ambiente es de alegría, no está ese silencio que inundo aquella mañana este mismo pabellón cuando llegó Agustina. Como nunca gozamos la llegada de nuestro bebe, por primera vez no decidimos el nombre antes, veo a Isabel y está contenta, dichosa.
Han pasado un par de horas, estamos en la habitación y cunde el nerviosismo, Tomás y Consuelo felices con su nueva hermanita, y ahí está Agustina, mirando al bebe, lo toca, lo besa, y la mira con una ternura que conmueve.
lunes, 2 de abril de 2012
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