viernes, 22 de octubre de 2010

Un año

Si, he guardado silencio durante todo este tiempo intentando en vano procurar que mi pena desaparezca, y veo que me juega en contra, que cada vez,  es mas profunda. Solo Agustina con sus inocentes progresos, fruto del sacrificio de mi querida esposa, de sus pequeños hermanos y el amor de su abuelita logran mitigar este dolor. Agustina ya se sienta, se para y hace sus gracias, como saludar o dar besos, su salud ha mejorado considerablemente, sin embargo mi temor no desaparecerá hasta los 5 años. Mi pequeña balbucea monosilabos, y procura que la entendamos, al parecer la intolerancia a la frustración que incoscientemente tengo, se la he heredado a mis hijos. Isabel mejora y su pena al igual que la mia la disipa con el cariño y trabajo que dia a dia le brinda a nuestros hijos, su coraje me obliga a seguir luchando y no desfallecer.

No tengo miedo a decir que tengo pena, que ayer justo cuando se cumplió un año de su operación lloré en silencio, como otras tantas noches.

No hay comentarios:

Publicar un comentario