jueves, 4 de marzo de 2010

Hirschsprung

Cada día veo a mi pequeña mostrar sus avances, superó la barrera de los 7 kilos y su cabeza es sostenida con regularidad, pero ellos siempre nos ponen a prueba, al anochecer se incrementan los llantos y expresiones de incomodidad, al principio pensamos en estreñimiento, recurrimos a nuestra pediatra y las proyecciones nos obligan nuevamente a explorar, su experiencia nos advierte una posible Enfermedad de Hirschsprung, es decir imposibilidad de defecar, tratamiento: cirugía de colon. Esta vez no permitimos desmoronarnos, seguimos las indicaciones, consultamos con otros especialistas y llegamos a realizar un examen llamado manografía. Luego de unas largas horas de espera el resultado, Agustina No presenta antecedentes que permitan diagnosticar dicha enfermedad, sino que se observa un cierto grado de inmadurez en sus células del recto, uff menos mal. Sin embargo la preocupación rondó un mes en nuestras cabezas, y los pensamientos asociados a que nueva sorpresa nos entregará ella nos invaden.

Pronto cumplirá 11 meses, aún no se sienta sola, pero si aplaude, si balbucea, y cada día está más regalona, cada día más hermosa. Aunque todas las noches debemos extraer manualmente sus fecas de su interior, y nuestras vidas son sometidas a todo tipo de pruebas, seguimos luchando por nuestros pequeños. Los más grandes saben que Agustina lucha todos los días y ellos sólo quieren que su hermanita disfrute, goce. Juegan, cantan y ayudan a que sus días y sus malestares se disipen rápidamente