Cuando era muy joven, los medios de comunicación eran mucho más primitivo, y uno se acompañaba de la radio, y anunciaban artistas, o bien existían "radioteatros" , por lo que a uno no le quedaba otra alternativa que imaginar, las caras, interpretar los sonidos, colores y en resumen "soñar". Mi abuelita siempre me inculcaba que leer me ayudaría muchísimo en el futuro, y desde muy pequeño mi afición por la lectura llegó al extremo que hoy también es compartida por todos mis hijos, al recorrer esas páginas me dejaba llevar por la imaginación y me atrapaba en sueños como el lugar que estaría recorriendo Sancho Panza con Don Quijote al llegar a las ventas. Un día soñé con una mujer, hermosa, que me quería, que me regaloneaba, me admiraba y respetaba, era atractiva y más de un hombre al verla la desearía tener a su lado, hasta que un día apareció ante mis ojos, gentil, tierna, hermosa, adorable ella es la madre de Agustina, mi Isabelita, con ella emprendimos un camino y un día soñamos con tener a nuestros hijos en un lugar que fuera lleno de energía, puro, limpio, rodeados de animales, frutas y con mucho espacio, que concurrieran personas con buenas intenciones en lo posible y que ellos no fueran tan competitivos, no se como, pero con mucho esfuerzo logramos nuestra casa en las afueras de la ciudad.
Así cada vez que tengo un sueño, trabajo consciente o inconscientemente para lograrlo, e incluso a veces no logro darme cuenta que era mi sueño sino hasta mucho después, a mi pequeño Tomás le presenté un sueño, extraído de un libro de cuentos "La casa en el árbol" y a partir de esa historia hoy el y su hermana disfrutan de una zona de juegos, con columpios, tobogán y esas cosas que disfrutamos los niños.
Hoy también tengo un sueño, mi pequeña por más que todos me digan lo contrario será siempre distinta, y deberá convivir con otros pequeños, unos que tienen el sindrome y otros que no, entonces si ella puede contar con su familia porque no nos ayudamos nosotros adoptando un pequeño que tenga lo mismo que ella, que tambien tenga sindrome de down, así ambos no estarán sólos, podrán crecer juntos, el pequeño recibiendo no solo nuestro amor sino que tambien generando un espacio de más normalidad para su desarrollo.
Existen otros muchos sueños, ya veremos que nos depara el futuro para ellos y para nosotros, los soñadores.
jueves, 10 de diciembre de 2009
martes, 1 de diciembre de 2009
Lentes...
Si, ellos representan la interfaz en creer y entender, en vislumbrar y disfrutar, en fin. Para mi marcan mi camino, hoy Nicolas dió la PSU, todo el dia me tuvo pensando en si habrá estado tranquilo, si su esfuerzo de este último año se coronará con un buen resultado, estuvo sólo, ya no es el pequeño que olvidaba sus lentes entre los arbustos del jardin, y los encontraba en el año siguiente, ya no me ofrece lavar el auto, ya no es el pequeño Nico, creció, es más independiente y yo estoy cada dia más lejos para él. Ahora necesito mis lentes para escribir, y me preparo para cuando seguramente Nicolas me los pase nuevamente y diga hijo lleva los lentes al abuelo, aspiro a reencontrarme con mi pequeño, él, su hermano mayor y yo ya los usamos, veremos que ocurre con los más pequeños, por lo pronto Agustina es una seria candidata.
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