Siempre me recuerdo de Rodrigo, quien como maestro insistía en la importancia de realizar bien una tarea, jamas tolerar el "supuse" o el "creí que"...
Lunes 12 hrs... "Señor su hija está de alta se la puede llevar a casa", me decía la enfermera en la Clínica, mi corazón estaba inflado como un globo no podía más de felicidad, mi pequeña Agustina dormiría con su corazón nuevo en nuestra casa, que alegría.
"En este documento están todas las instrucciones para cuidar su bebe, no olvide los medicamentos y administrelos de tal forma..." ... bien ya es la hora y vamosno pronto a casa.
Horas después vemos que falta un medicamento, y que sobra otro, reclamamos y oh!!. Si señor lamentamos el olvido, venga a retirarlo, (como si fuera fácil conducir 100 km adicionales), pero puede comprarlo en una farmacia, (no lo venden en las dosis que requería Agustina). Y nuevamente rumbo a la clínica, al rato "tome, y disculpe, no olvide que es a la 1 de la madrugada y cada 12 horas. ¿Como?, si usted me entrego un documento que dice a las 21 hrs, uff perdone me equivoque" (ya van 2),
Ok gracias, al fin regreso a casa a suministrar el medicamento y me doy cuenta que viene mal explicado que debo realizar conversiones para dar la dosis correcta, 2,5 mlg no son 2,5 ml.
A la mañana siguiente a Agustina por este sutil error de descripción se le suministraran 2,5 ml (es decir 25 mlg) en vez de los o,25 mlg recetados, lo que siguió fue de terror, la pequeña presenta una aguda baja de presión, languidece y duerme todo el día, nosotros no percibimos la anomalía y pensamos que debe estar adaptándose a los nuevos horarios, es 28 de Octubre, esta tarde Agustina a una semana de su operación era ingresada a la UCI de la Alemana, la pequeña había recibido una dosis de "Captopril" (medicamento para la Hipertensión pediátrica) que aumento peligrosamente el nivel de potasio en su sangre, y todos los riesgos que ello implica (paro cardiaco, daño renal, etc).
Siento ganas de mandar a buena parte a los irresponsables que piensan que uno debe saber su idioma, a los que suponen que todo esta claro, cuando esta mas borroso que nunca, a los que a pesar de su error no se aseguran de que su paciente reciba claramente las instrucciones.
Pero yo también lo hice mal, debí haber leído y haberme asegurado de que todos los que atenderían a a mi pequeña en casa comprendieran el documento.
Tengo rabia y pena consigo mismo, una estupidez un trabajo mal hecho puso en riesgo a un inocente, puso en riesgo a mi hija.
Agustina duerme plácidamente, está en casa y la historia anterior fue solo una lección más de vida para quienes la vivimos. Para terminar este día Consuelo de 4 años está con 39 de fiebre, vamos como dice el programa de radio bio-bio con "podria ser peor" !!!
miércoles, 28 de octubre de 2009
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Cuando hice trabajo social en un hospital de Antofagasta el director del hospital me dijo que esta acción sería una gran lección de vida, vi negligencias, malos tratos, gente que pasaba meses esperando una operación mientras se les destruía el alma, pero estaban los otros, quienes les leían un libro y visitaban tan amistosamente a quienes en su vida habían cruzada una palabra con anterioridad, humanos en todos en su extensión. Entiendo perfectamente cuando un error pone en riesgo a quienes amas y la impotencia que genera, reconocer un error sería un gran comienzo, pero el orgullo les prima, ¡que cuestión más absurda!.
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