No podía cree lo que me decía el cirujano, Agustina tenia un orificio mayor que la aorta de 20 mm, es decir su vida era paupérrima, quedó con indicadores expectantes que auguran una favorable recuperación pero debemos tener paciencia y esperar las 48 horas de esta etapa.
La mañana se hizo eterna, pero la alegría de escuchar al cirujano fue alucinante, ver a un hijo con un montón de cables, mangueras, y máquinas en su cuna te parte el alma, pero vamos, era lo que soñábamos que ella estuviese apta para comer, para su estimulación temprana, para una vida normal.
Ahora a esperar y rezar
miércoles, 21 de octubre de 2009
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