Al caer la noche, mi señora, mi suegra y yo nos dirigimos a la clínica, mañana en la mañana llegará nuestro bebe, 3º para mi y el 1º para Isabelita. Tomás Ignacio llevará por nombre, es Septiembre 8, de 1999, el clima es agradable.
Rapidamente me levanto y tomo el auto para estar con Isabel, llego justo al salón de parto son la 9:00 horas, lleno de nervios beso a mi señora, no se cuanto tiempo paso, hasta que nació, el médico continua su trabajo, veo el registro de la hora y son las 9:09, en ese momento no me daba cuenta.
Tomás Ignacio había llegado el 9 de Septiembre de 1999 a las 09:09 horas.
Esa mañana fue abrumadora, no solo porque llegó Tomás, sino que Sebastian (17) viajaría por primera vez solo fuera del país, iba a Brasil.
El sol alumbraba Santiago, la cordillera estaba hermosa, mi hijo orgulloso se despedía, mientras lentamente me dirigía a mi auto para llorar su partida, me aterraba el que pudiese sufrir un accidente, nada ocurrió, hoy junto a sus hermanos me acompañan en mis desvelos.
Cuando Tomás cumplio 9 años, en 2008, Agustina su hermana menor nos fue anunciada, esta tarde será para celebrar, para disfrutar a mis pequeños.
Por su parte mi amada Isabel, mientras escribo atiende al bebe, quien duerme plácidamente, el sonido del extractor de leche es nuestra compañía junto al teclado.
Las emociones se agolpan, sólo sé que esta tarde una estrella nos acompañará.
martes, 8 de septiembre de 2009
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