viernes, 17 de abril de 2009

Que las lagrimas no te mojen.

Esta historia se inicia en uno de los tantos viajes que con los más pequeños realizamos todas las mañanas. Primero el colegio y luego rumbo a Santiago, al trabajo. Durante el viaje la radio anuncia el inicio de un programa de conversación que sigo cada mañana. He omitido el nombre del programa y de la reconocida periodista por que me interesa solo compartir la emoción, el contenido, el mensaje recibido y la impresionante conexión.

Nunca antes habia escrito, llamado o cualquier cosa similar a ningún medio.

Es Viernes, es 20 de Marzo, esta noche debiera ir a la casa de mi amigo TMH a celebrar sus 50 años, pero en la tarde recibiré una noticia sorpresiva que me lo impedirá, el bebe que esperamos con mi señora pesa 1,594 grs, y no es suficiente para el parto, menos en la semana 34. Nicolas cumple la mayoría de edad, y estoy en su pc intercambiando correos, 20 de Marzo no es cualquier día en mi vida.

La historia de los correos es mas o menos como sigue ....

De: cristian_ojeda@yahoo.com
Asunto: Aborto terapéutico
A: Programa matinal de radio
Fecha: viernes, 20 marzo, 2009, 1:28 am

Estimados amigos, esta mañana escuchaba la discusión sobre aborto terapéutico y los beneficios de contar en nuestro país con una ley. Pero que distinto se piensa cuando tienes que vivir tu el proceso en carne propia, hace algunos años mi esposa se debió realizar un tratamiento con medicina nuclear, sin saber que estaba embarazada, cuando visitamos al ginecólogo, este me señala que lo mas recomendable es realizar un aborto “terapéutico” pues las malformaciones y otros daños son las esperadas para nuestro bebe.
No puedo evitar que mis ojos se llenen de lagrimas al recordar ese día, la impotencia y el dolor nos abofeteaban, somos católicos pero no fanáticos, cambiamos de medico y optamos por la vida. La espera fue larga, angustiosa y en silencio, sobre todo cuando veía a mi mujer que traslucía su pena... ese bebe llegó normal, se llama Consuelo. Finalmente solo veo que estas opciones legales solo benefician a aquellos médicos comerciantes y no a la vida.

Por otro lado recuerden que en las mañanas cuando los escuchamos camino a dejar los niños al colegio algunas afirmaciones generan tristeza en estos pequeños y la frase de que el “viejo pascuero no existe” generó mas de una lagrimas en mis chicos.

Atentamente

Cristian Ojeda


De: Claudia ..............@gmail.com>
Asunto: desde la radio
A: cristian_ojeda@yahoo.com
Fecha: viernes, 20 marzo, 2009, 7:58 am

Cristián, Primero, gracias por escribirnos y darnos tu testimonio, Me emocione al leer tu historia y el largo camino que debieron caminar con tu señora. Es verdad. Al menos yo, no me he enfrentado a una decisión así de difícil, pero logro entender ese dolor. Conozco amigas que han debido vivir en la incertidumbre y a la espera de un embarazo en que no saben qué pasara. A Por eso, con todo respeto, te pido disculpas si te sentiste agredido. La nuestra es una conversación sobre un tema que está en el debate público y nos parece esencial abrir ese espacio de discusión. Te mando un abrazo y honro por tu valentía

CLAUDIA

--- El vie 20-mar-09, Cristian Ojeda escribió:

Claudia: Jamás pensé recibir respuesta, me llena de alegría su correo y entiendo el debate, usted no me debe una disculpa, su profesionalismo la obliga a presentar estos temas y como auditor lo acepto, mi comentario era el reflejo de vivir en carne propia lo que muchas veces les pasa a otros. Usted no imagina la alegría que una persona puede experimentar cuando es escuchada, comprendida y respetada como usted lo hace. Compromete mi adhesión y respeto hacia usted y su programa

Afectuosamente

Cristian Ojeda

De: Claudia ....................@gmail.com>
Asunto: Re: desde la radio
A: cristian_ojeda@yahoo.com
Fecha: viernes, 20 marzo, 2009, 8:16 am

Cristián, Sí te debo una respuesta. Me mostraste tu historia y el coraje de luchar contra la adversidad. Eso ya vale una disculpa, pero sobre todo un agradecimiento. No tengo por qué contártelo, pero lo hago. Tu tema me toca porque mi segundo hijo (mi ángel) ha debido luchar día a día contra varios impedimentos. Como madre, sé lo que es dolor y también el gran espacio de amor que estos niños con dificultades nos muestran y cuánto nos ensanchan el corazón.
Eso. Y más gracias. Sorry también por el desacierto del viejo pascuero.

Un abrazo, Claudia

El 9 de abril de 2009 2:21, Cristian Ojeda escribió:

Mi querida Claudia: ... el día que leí este mensaje y que me confiesas la existencia de tu Ángel, quede perplejo, entendía las entre líneas de tu mensaje, apreciaba tu confianza, y mas era mi admiración por ti como mujer y periodista. Pero la vida nos enseña cada día de las formas mas increíbles... hoy es 9 de Abril ayer nació mi quinta hija, y cuando escuche al medico señor su hija viene con síndrome de down, me acorde de tus palabras "es mi ángel", Claudia no se que hacer, no se si llorar o renegar a dios, solo se que soy egoísta, ignorante, que solo soy un hombre común y corriente que sufre el impacto de la noticia abrumadora. No se porque llamaste a tu bebe ángel, solo entiendo que es distinto, pero te quiero decir que hoy entendí tus maravillosas palabras, y veras que también responde a tu pregunta de porque me lo cuentas. Me estabas enviando un mensaje que mi ignorancia no me permitió entender hasta hoy que recibí el mío, si, me lo he llorado todo, me he preguntado porque a mi?, porque a nosotros...? y esas miles de preguntas que de forma egoísta nos hacemos los ignorantes... en fin solo te puedo decir que no se que hacer, ni adonde ir, estoy viviendo mi dolor, y solo lo comparto contigo, por el tremendo afecto que me provocaron tus correos. Hoy yo te agradezco compartir tu ángel ese 20 de Marzo, por ello te comparto la llegada de Agustina Rosario, mi adorada hija, a contar de ayer también tengo un ángel, como tu, ya no me siento solo.

Gracias. Cristian Ojeda




De: Claudia ....................@gmail.com>
Asunto: Re: desde la radio
A: cristian_ojeda@yahoo.com
Fecha: jueves, 9 abril, 2009, 7:16 am


Cristián, ¿Qué te puedo decir? Llora. Llora a mares. Llora hasta quedar seco y no te culpes por la pena. Exigirte y exigirle a tu mujer que se lo vivan bien, es pedirles que el dolor lo ahoguen en apariencias. Pero a tu niña, a la pequeña Agustina, no la mojes con tus lagrimas. No lo entenderás ahora, te lo aseguro, pero ella viene con una misión a tu vida, a la de tus otros hijos y por supuesto a la de tu mujer. No lo entenderás ahora, pero ya verás cómo esa niña te llenara de amor, te romperá los límites de lo que pensabas que era la vida y lo agradecerás... Yo he hecho un largo camino: he pasado por la rabia, por el dolor, la pena infinita, la desesperanza. y también por el amor infinito. Todo eso es parte de un proceso; un proceso que sólo se les da a los fuertes. A nadie le llega lo que no puede soportar. Ella los eligió. Eligió a esa familia para crecer. Así que en el rincón de tus dolores, llora. Pero en el día a día, mira el sol y conéctate con tu hija. Acurrúcala, bésala, tócala, dale la bienvenida. Viene un tiempo de aceptación para ti, pero no te quedes pegado. A ella tienes que darle herramientas. Hay muchas y buenísimas terapias para que ella saque todo su potencial. Terapia ocupacional por de pronto, fonoaudiologa y un sin fin de otras cosas. Sé que la plata no sobra, pero si puedes hacer un esfuerzo te recomiendo a Alejandra Rocca, kinesiologa, experta en integración sensorial que trabaja con niños Down. No tengo aquí su fono, pero si lo requieres me avisas. La otra opción, por si no te dan las plata, es la Cruz Roja. Entiendo que tienen un programa de estimulación precoz muy bueno para niños con Down. Eso es lo que Agustina necesita: amor, estimulación, cobijo, aceptación. Ya verás Cristián que la vida se va a acomodando. Que todo irá tomando forma y que algún día agradecerás desde el fondo de su ser, la llegada de tu ángel. Ponte fuerte, mira al cielo y asume tu rol de padre protector con ella y tus otros hijos. Pero sobre todo con tu mujer. Ella también te necesita. Un abrazo y gracias por tu confianza. Te prometo Cristián, que no es tan terrible como parece. Te prometo que si dejas el lamento de lado, aprenderás nuevas formas de vida y te llegaran otros regalos. Te prometo que se puede ser muy feliz con un niño diferente, pero no te olvides de que se requiere de una actitud diferente: valiente, corajuda y humilde.

A veces, los dioses saben por qué.

Claudia

1 comentario:

  1. Las lágrimas mojan la cara, es imposible que nuestra mano impida que empapen nuestro rostro, atentamente dije es obvio que los ángeles descienden constantemente!! Yo siempre estoy alerta en mi familia ya tengo varias plumas que me hacen compañía...

    ResponderEliminar